Estoy a punto de irme,
a literalmente horas de emprender el viaje
el viaje tan esperado,
tan soñado,
que cambiará mi vida para siempre.
Y sí, lo único que pienso es en la vida
la vida que estoy dejando atrás.
Tantas horas, días, años,
dedicados a una vida que ya no existe.
A personas y lugares,
que amaba pero
que ya no son los que conocí.
Me enseñaron que para seguir adelante
es necesario resignificar,
todos esos simbolos
TAN FUERTES
que se me quedaron grabados
que alguna vez me hicieron bien
y que hoy me hacen mal.
Porque claro,
tantas canciones,
tantas fechas,
tantas imágenes,
no puede todo eso pertencer a una sola persona
a una persona que eligió irse
una persona que ya no está
ni estará.
Que sentido tiene guardarle tantos simbolos?
el 12, el 15, el 33
el colibrí
charly
zoe
una lista de más de 10 h de canciones.
Que sentido tienen estos 7 gb
de fotos y videos que por los que pago
pago 1 dolar cada mes para guardarlos en la nube,
para qué?
Ya pagué,
pagué demasiado.
Pagué con uno de los mejores momentos de mi vida
toda la primaria de mi hija,
el comienzo de mis treinta,
el desarrollo de una gran carrera laboral,
mi prime deportivo,
mi prime de productora,
mis mejores poemas,
mis mejores y más exclusivos abrazos,
mis besos, mi sexo.
Todo lo dejé,
ya no queda nada.
Me salió muy CARO jugarmela.
Que paradoja.
La persona que más amé en la vida,
por la cual continué esperando 7 meses.
SIETE meses,
aún habiendo recibido esos famosos 33 mensajes
que decían:
no quiero volver con vos.
Aún así esperé.
Me ilusioné varias veces.
Sobre todo ese 1 de Mayo,
O ese 25 de Junio.
Pero no debo olvidar como,
me desilucioné,
ese 31 de Octubre
ese 13 de Noviembre
ese 14 de Diciembre
ese 15 de Enero
ese 4 de Mayo
ese 26 de Junio
ese 18 de Julio.
Queda claro porqué hay que resignificar?
Porque cada Viernes me traumo,
recuerdo esos Viernes donde la pasé tan mal.
No fue uno, fueron muchos.
Porque hay nombres de personas que no puedo escuchar (son muchos),
o estilos de música (electrónica)
o tipos de cerveza (IPA)
Porque hay lugares que no puedo volver a pisar,
el trabajo que tanto me costó conseguir,
la costa del río donde te vi enredada con él,
el bar donde estuviste con él,
la cancha de fútbol,
MI PROPIA CASA.
Sí, mi cama. Mi casa.
Son el mismisimo infierno.
Porque fueron NUESTRA cama,
nuestra casa.
Y ahora no son solo mías como deberían.
Por eso es tan importante resignificar.
O lo hago,
o muero.
Necesito morir.
Morir y volver a nacer.
Empezar desde cero,
ser otra,
en otro lugar,
con otras personas.
Y que mis simbolos sean eso,
MIOS.
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